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10 Abr 2021

GUÍA PARA ESTUDIANTES INDOCUMENTADOS

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Encontrar e ingresar a la universidad adecuada puede ser una tarea desalentadora, pero también puede conducir a oportunidades muy gratificantes para la carrera y desarrollo personal. Hay muchos programas nacionales y leyes estatales que le permiten a los estudiantes indocumentados asistir a la universidad de su preferencia. La siguiente guía tiene como objetivo ayudar a estos estudiantes a navegar por las muchas opciones emocionantes disponibles para ellos, con el fin de alcanzar sus metas educativas.

Según el Centro Nacional de leyes de inmigración, los indocumentados se definen como extranjeros que entraron en los Estados Unidos:

  • sin inspección;
  • con documentos fraudulentos; o
  • legalmente como inmigrantes, que luego violaron los términos de su estado por dejar que sus visas expiran.

Más allá de estas realidades jurídicas, es importante recordar que muchos estudiantes indocumentados son víctimas de circunstancias fuera de su control. La mayoría de ellos fueron traídos a Estados Unidos por sus padres a una edad muy temprana. Han aprendido inglés, terminado la escuela secundaria, y se han integrado en las comunidades considerándose a sí mismos como estadounidenses.

Según estimaciones recientes, 11,3 millones indocumentados viven en los Estados Unidos. Cerca de la mitad provienen de México, y muchos otros provienen de América Central, América del sur y Asia. En particular, la población indocumentada en los Estados Unidos es relativamente joven, alrededor del 80 % tiene 44 años de edad o son más jóvenes.

Actualmente, los indocumentados pagan $12 mil millones cada año al Fondo Fiduciario de la Seguridad Social. Según un estudio realizado por The College Board, los estudiantes indocumentados pueden pagar más impuestos y ayudar a estimular la economía de la nación si se les da acceso a la educación superior. Además, probablemente estos estudiantes proporcionarían servicio a la comunidad y estarían inclinados hacia el compromiso cívico.

Estudiantes indocumentados con excelentes calificaciones, amplia experiencia de voluntariado, y puntajes altos encuentran que el camino para obtener un grado puede no ser tan difícil como lo esperaban. Mientras que algunos estados – Alabama, Carolina del Sur y Georgia – prohíben a los estudiantes indocumentados inscribirse en los colegios públicos, la mayoría los reciben con beneplácito y cuentan con protecciones para asegurar que puedan alcanzar su máximo potencial. Independientemente de su nivel de asimilación social y cultural, los estudiantes indocumentados enfrentan desafíos únicos a la hora de realizar una solicitud de ingreso para la Universidad. Además, los estudiantes universitarios indocumentados no son elegibles para recibir ayuda financiera federal y sólo pueden recibir ayuda financiera del estado en un puñado de estados.

Según el informe de The College Board, Young Lives on Hold (Vida de joven en espera), alrededor de 65,000 estudiantes indocumentados se gradúan de las escuelas secundarias estadounidenses cada año, y solo el 5-10 % de ellos se matriculan en la universidad. Mientras que ese número bajo se puede atribuir principalmente a obstáculos sistémicos, es probable que otro contribuyente importante sea la idea errónea de que la universidad simplemente no es una opción realista para estos estudiantes. Aumentar la conciencia sobre la viabilidad y el valor de la educación superior para los estudiantes indocumentados es el primer paso para promover su bienestar como miembros productivos de la fuerza de trabajo de la nación.

ALREDEDOR DE 65,000 ESTUDIANTES INDOCUMENTADOS SE GRADÚAN DE LAS ESCUELAS SECUNDARIAS DE LOS EE. UU. CADA AÑO, Y SOLO EL 5-10% DE ELLOS SE INSCRIBIRÁN EN LA UNIVERSIDAD.

No solo es un título universitario deseable, sino que está en el camino de convertirse en un requisito esencial en el mercado laboral de EE. UU. Según un informe del Instituto de Políticas Públicas de Georgetown, 65% de los trabajos en los EE. UU. requerirá algún tipo de educación superior al de un diploma de escuela secundaria para el año 2020. Ese mismo informe también indica que, a la tasa de producción actual, a los Estados Unidos le harán falta cinco millones de trabajadores para suplir esos empleos en 2020.

Con esto en mente, es aún más importante que los estudiantes indocumentados exploren las opciones y recursos disponibles para ayudarles a obtener un título.

Superación de Obstáculos

Muchos estudiantes creen que su estado de indocumentado les impedirá asistir a la universidad. Estos estudiantes indocumentados pueden vivir con miedo a ser expuestos y deportados si solicitan ingreso. Esto no debe ser una preocupación para los estudiantes universitarios potenciales, ya que está en contra de la ley para las instituciones de educación superior informar el estatus migratorio de un estudiante sin su permiso.

Además, pueden percibir la educación superior como inalcanzable por su costo. Aunque la ayuda financiera federal no es una opción, hay muchas opciones de ayuda financiera incluyendo becas, subvenciones y préstamos privados para hacer la universidad más asequible. A pesar de estas preocupaciones, los estudiantes indocumentados que están comprometidos a asistir a la universidad y que entienden completamente los retos venideros pueden hacer de sus sueños de educación una realidad.

EL CAMINO HACIA LA CIUDADANÍA

Muchos ciudadanos e inmigrantes consideran las tarjetas verdes como la respuesta obvia para los estudiantes que desean convertirse en residentes permanentes en los Estados Unidos. Sin embargo, bajo la ley actual, es prácticamente imposible para los indocumentados obtener una tarjeta verde. De hecho, incluso solicitar una representa el gran riesgo de que un indocumentado y su familia puedan ser deportados.

Para solicitar la residencia permanente, primero deben salir del país y realizar la solicitud desde un consulado extranjero. La ley actual exige que si una persona ha estado en los Estados Unidos ilegalmente por más de seis meses después de cumplir 18 años, se les prohibirá reingresar a los Estados Unidos por un período de tres a diez años. Este individuo deportado también sería inelegible para una tarjeta verde luego de que haya dejado el país.

No hay camino directo a la ciudadanía para los inmigrantes indocumentados; incluso casarse con un ciudadano no garantiza que se apruebe una tarjeta verde. Sin embargo, los estudiantes indocumentados tienen motivos de esperanza. En 2012, el Presidente Obama anunció el programa Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA) (Acción Diferida para los Llegados durante la Infancia). A través del DACA, los estudiantes indocumentados calificados no pueden ser deportados sin causa legal por dos años. El programa no conduce a la ciudadanía, pero protege la presencia de ciertos estudiantes indocumentados en los Estados Unidos.

Créditos: https://www.bestcolleges.com/resources/undocumented-students-guide/es/